Hacer una radiografía de la situación empresarial de nuestra provincia es sin duda un buen punto de partida para comenzar el año y que puede incluso ayudarnos a tomar algunas decisiones. Para llevarla a cabo hemos hablado con el Presidente de Fedeto, (Federación de Empresarios de la provincia de Toledo), de su mano analizamos dónde se encuentran las empresas, hacia dónde van y qué es aquello que las hace más fuertes.
Acabamos de comenzar el año. ¿Cuál considera que es la principal oportunidad para las empresas, tanto en general como en Talavera en particular?
La situación de las empresas españolas, en general, no es sencilla. Vivimos un momento de gran incertidumbre económica, con una carga fiscal muy elevada y una rigidez del mercado laboral que dificulta mucho la gestión empresarial. Sectores muy representativos en Talavera, como la hostelería o el comercio, tienen serias dificultades para encontrar personal, especialmente para trabajar fines de semana o en horarios amplios.
En mi propio caso, gestionando una estación de servicio abierta 365 días al año, es muy complicado cubrir determinadas necesidades de personal. Aun así, creo que la principal oportunidad pasa por adaptarnos con rapidez a las circunstancias actuales del mercado. La digitalización, la mejora del transporte y la atención constante a las nuevas demandas del mercado son claves para seguir siendo competitivos.


Talavera ha estado tradicionalmente ligada a los sectores primario y terciario. ¿Cómo valora su evolución?
Tenemos una Vega que sigue siendo de las mejores de España, aunque durante muchos años ha estado infrautilizada. Ahora empezamos a ver cómo se adoptan nuevos cultivos intensivos que generan una mayor rentabilidad para las empresas agrícolas. Eso es una buena noticia y demuestra que la adaptación es posible.
En el comercio, sin embargo, el impacto del comercio electrónico es enorme. El pequeño comercio debe encontrar su propio nicho, apostar por el valor añadido, la identidad y la diferenciación para poder competir con grandes marcas y plataformas de distribución.
Con este contexto, ¿cómo valora la situación de las pymes y los autónomos en la provincia de Toledo?
La carga fiscal es brutal. Hoy en día, las cotizaciones sociales de las empresas suponen cerca del 30 % del salario de un trabajador, frente a porcentajes mínimos en otros países europeos. Aun así, yo diría que la salud empresarial resiste, porque las empresas españolas han demostrado una capacidad enorme para soportar dificultades Las empresas siguen adelante a pesar de todo. El problema es que esa presión impositiva no permite generar recursos suficientes para invertir y crecer. Además, la rigidez del mercado laboral hace que sea muy difícil corregir situaciones improductivas dentro de las plantillas.
¿Qué medidas considera prioritarias para aliviar esa carga sobre las empresas?
La eliminación de trabas administrativas es fundamental. Los atascos en determinados servicios y la excesiva regulación afectan gravemente a la actividad empresarial. A eso se suma el absentismo laboral, que se ha convertido en un problema de primer orden para la productividad y sobre el que apenas se nos escucha.
También hay que reflexionar sobre la adopción continua de subidas del salario mínimo. No negamos que fueran necesarias en su momento, pero su acumulación ha contribuido a una inflación muy elevada que reduce el poder adquisitivo de las familias.
Desde Fedeto, ¿qué estrategias impulsan para fomentar la innovación y la digitalización?
Somos muy activos en la concienciación empresarial, tanto en aspectos fiscales y laborales como en digitalización. Indicamos a las empresas hacia dónde deben orientar sus procesos para ser más eficientes.
En Talavera de la Reina convocamos al menos una jornada al mes, con contenidos vinculados a digitalización aplicada a distintos ámbitos de gestión de la empresa: RRSS, ciberseguridad, comercio electrónico, creación de contenidos, factura electrónica…
Quiero destacar el trabajo de la Oficina Acelera Pyme, desde la que llevamos cuatro años informando sobre ayudas europeas a la digitalización. Fuimos de las primeras asociaciones empresariales en conseguir esta licitación a nivel nacional, que recientemente hemos renovado por dos años más.
¿Cree que las empresas están preparadas para una economía plenamente digital?
No podemos seguir trabajando con herramientas del siglo XX en una economía del siglo XXI. Hay que ser ágiles. La inteligencia artificial viene con muchísima fuerza y no se trata de rechazarla, sino de aprender a aprovecharla bien, conociendo tanto sus beneficios como sus riesgos. Desde Fedeto vamos a estar ahí para acompañar a las empresas en ese proceso.
¿Qué papel juegan las empresas en el desarrollo de zonas despobladas?
No hay estudios concretos a nivel provincial, pero sí se observa un fenómeno claro desde la pandemia: muchas personas se han trasladado a localidades pequeñas gracias al teletrabajo o para montar allí sus negocios. En Talavera, por ejemplo, se ha reactivado la compra de vivienda, lo que demuestra que hay más población residiendo aquí, aunque no siempre figure empadronada.
¿Qué iniciativas impulsa Fedeto para fomentar la internacionalización?
Contamos con un departamento de internacionalización desde hace más de 25 años. Cada final de año preguntamos a las empresas qué mercados les interesan y organizamos jornadas y acciones específicas durante el año siguiente.
También hacemos mucho hincapié en la seguridad del cobro en las transacciones. El año pasado, por ejemplo, trabajamos de forma especial con mercados como China y Sudáfrica. La internacionalización fue clave tras la crisis de 2011 y hoy sigue siendo fundamental para garantizar la estabilidad de las empresas.
El sistema Verifactu ha generado mucha polémica. ¿Cómo ha afectado a las empresas?
Ha generado un enorme malestar. Ha supuesto costes económicos importantes y una adaptación forzada de los sistemas informáticos, para luego retrasarse su aplicación. Son decisiones políticas que no han tenido en cuenta ni el tiempo ni la realidad de las empresas. A nivel nacional, el diálogo social prácticamente no existe.
Lleva cuatro años como presidente de Fedeto. ¿Ha notado una evolución en las empresas de la provincia?
Veníamos de una pandemia, una situación extrema. Muchos sectores no han recuperado aún cifras previas y los fondos europeos no han llegado de forma efectiva a la pyme. Se habla de que la economía va bien, pero es una macroeconomía dopada por fondos públicos. Las empresas trabajan mucho y resisten, pero no pueden desarrollar todo su potencial por las trabas fiscales y regulatorias.
¿Qué objetivos se marca Fedeto para 2026?
Seguir siendo un apoyo constante para el empresario, no soltarle nunca de la mano y trasladar sus demandas a la Administración. Somos combativos, peleones y sectorialmente muy bien representados. Nuestro objetivo es mejorar la actividad económica de la provincia, aunque muchas veces ese trabajo no tenga visibilidad mediática.
¿Qué tendría que pasar para que 2026 fuera un año plenamente satisfactorio?
Que nuestras demandas fueran realmente escuchadas. Y, sobre todo, avanzar de una vez en infraestructuras clave como el ferrocarril. El eje de la A-5 y la conexión ferroviaria con Portugal son fundamentales para el desarrollo logístico y económico de la provincia. Sin infraestructuras no hay competitividad ni atracción de inversión.
Para terminar, ¿qué mensaje lanza a los jóvenes emprendedores?
Lo primero, darles las gracias. España funciona gracias a los empresarios, que somos los verdaderos creadores de riqueza. Emprender es duro, es una travesía difícil, con incertidumbre y riesgo personal, pero también es una de las experiencias más gratificantes que existen.
Que no se rindan, que trabajen duro y que sepan que no están solos. Desde Fedeto vamos a acompañarlos siempre, porque emprender acompañado es mucho más fácil.