CALLE MATADERO Y CALLEJÓN DE LA MOLINETA
En la Baja Edad Media las instalaciones del matadero municipal se encontraban junto a las carnicerías, en la calle que lleva dicho nombre. Ante los graves inconvenientes que esta actividad generaba entre el vecindario de Santa Leocadia, se empezó a buscar un nuevo emplazamiento extramuros. En un acuerdo de 1504 se habla de hacer un matadero nuevo «fuera de la villa en la barbacana que sale hazia la Portiña…». La nueva oficina debió construirse años después, posiblemente en la década de 1530 o 1540 y junto al arroyo Berrenchín, no en el Portiña. Desde entonces el barrio se conocería con el mismo nombre de esta calle.

En este siglo XVI la zona era un área marginal y de transición entre lo urbano y lo rural. Se asentaba junto al arroyo la mancebía que fue eliminada cuando el regimiento y autoridades del concejo decidieron edificar, en 1601, una nueva ermita dedicada a los Santos Mártires Vicente, Sabina y Cristeta para santificar el espacio que había servido de cementerio de víctimas de la grave epidemia de peste de 1598-99.
El edificio del Matadero experimentó a lo largo de su historia importantes reformas, siendo la más importante la que se ejecutó entre los años 1880-82, para actualizar y modernizar sus instalaciones a las prescripciones en materia de policía sanitaria y veterinaria. El complejo fue derribado a principios de la década de 1990 para levantar en su solar el nuevo edificio del Centro Asociado de la UNED y la Escuela Municipal de Música y Danza de la ciudad.
Al final de la calle y próximo a la avenida Pío XII se encontraba la antigua huerta de Santa Clotilde que fue convertida en la década de 1920 en el primer campo de fútbol de Talavera, conocida también como Campo de la Trinidad. Los pilares de entrada a la huerta se conservan en el acceso al Recinto Blanca de Aragón.
En la calle se mantienen todavía algunas casas que son ejemplo de arquitectura civil de los siglos XVII-XVIII.

MOLINETA, Callejón de La
El callejón, que era un antiguo adarve perpendicular a la calle Matadero, se creó en la segunda mitad del siglo XIX, posiblemente al amparo del crecimiento del caserío en torno al Matadero. En su origen se llamó Calle Nueva de Anastasio Ortega, bien por ser una creación suya o por levantarse en terrenos de su propiedad, junto a la Huerta de Santa Clotilde. Anastasio Ortega Gallardo (Talavera, 1826-1880) era miembro de una familia de terratenientes afincados en Talavera, y se convirtió en uno de los mayores hacendados y contribuyentes de la ciudad, propietario de fincas y ganaderías. Tenía su residencia en una antigua casa palaciega en la calle del Sol.
El nombre persiste hasta principios del siglo XX, cuando posiblemente por iniciativa popular empezó a conocerse como Callejón de la Molineta, sin que sepamos su fundamento. Hasta hace pocos años principiaba la calleja un hermoso arco coronado por habitación o corredor con amplio balcón, una de las más bellas estampas de la arquitectura popular que quedaban en Talavera, derribado con el consentimiento municipal.