CALLE Y PASEO DEL PRADO
Sin duda la advocación mariana más significativa para los talaveranos es la de Nuestra Señora del Prado. Los títulos que se otorgan a la Virgen guardan relación con algún paraje directamente relacionado con el lugar, o con algún hecho destacable o aparición allí acontecida. Este espacio se convierte en centro de peregrinaciones a una escala que viene determinada por el significado religioso que acompaña a una devoción. De esta manera el Prado talaverano, zona de recreo durante muchas generaciones, se ha convertido en el lugar de referencia para el culto mariano.

La calle empieza a denominarse como tal a partir de la reordenación del callejero de 1859, pues antes formaba parte del Camino Real y se englobaba en el epígrafe genérico del Barrio del Prado. El caserío construido junto al citado camino y el que se levanta anejo a la huerta del monasterio de la Trinidad, irá poco a poco conformando una vía urbana que constituía el punto de acceso a la ciudad a través de la antigua Puerta de Toledo y la plaza de la Trinidad.
Por su parte el Paseo del Prado empezará a tomar forma también en el último cuarto del siglo XIX, como zona de esparcimiento periférico en la confluencia de la carretera de Madrid y el Barrio del Prado, donde además se ubicó hasta 1885 el rollo jurisdiccional de Talavera. Este uso como espacio de representación simbólico-política a la entrada de la villa lo había compartido con el otro uso de justicia criminal, al funcionar el rollo igualmente como picota al menos desde el siglo XVIII. Con el tiempo fue adornado con hileras de árboles, posiblemente acacias, que servía de antesala a los Jardines del Prado.
Pero en realidad es en torno a la década de 1950 cuando se coloca la placa de Paseo del Prado para denominar con tal nombre a un área que ya se conocía popularmente como tal desde el siglo XIX. Como curiosidad en esos años al nuevo paseo central remodelado, se le puso el nombre popular de Paseo de los Hongos por la forma tan sugerente que tenían las farolas colocadas en el paseo. Este nombre se cambió en 1965 a petición de la Organización Juvenil Española, mediante su delegación local, que propuso al ayuntamiento la denominación de Paseo de los Arqueros, en clara alusión a las escuadras de arqueros, compuesta por adolescentes de 11 a 14 años, que formaban parte de la jerarquía organizativa de esta institución creada en 1961.