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Susan Fitness: una década demostrando que entrenar es mucho más que transformar el cuerpo

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Susan Fitness: una década demostrando que entrenar es mucho más que transformar el cuerpo

Desarrolla su actividad como entrenadora personal en Talavera desde hace diez años y ha convertido una pasión en un proyecto empresarial basado en el acompañamiento, la formación y la cercanía. En la actualidad su negocio sigue creciendo con un objetivo claro: ayudar a las personas a integrar el ejercicio en su vida para siempre. ¿Nos ponemos en forma?

Emprender desde abajo, con esfuerzo y convicción

Cuando Susan decidió dedicarse profesionalmente al entrenamiento personal, el panorama era muy distinto al actual. Hablar de salud, fuerza o entrenamiento personalizado no era tan habitual y, mucho menos, encontrar a una mujer trabajando como entrenadora personal en un gimnasio donde la inmensa mayoría de usuarios eran hombres.

Su pasión por el deporte venía de mucho antes. Comenzó ligada al ejercicio aeróbico, hasta que una lesión de rodilla cambió el rumbo de su carrera deportiva. Lejos de abandonar, aprovechó aquella situación para descubrir el entrenamiento de fuerza y especializarse en una disciplina que acabaría convirtiéndose en su profesión.

Los comienzos fueron humildes, apenas contaba con dos clientes pero con paciencia, constancia y muchas horas de trabajo consiguió consolidar una marca personal que hoy cumple diez años.

Aprender a ser empresaria

Más allá de entrenar personas, Susan reconoce que emprender también ha supuesto aprender a gestionar un negocio. Durante sus primeros años encontró un apoyo importante en el networking empresarial, rodeándose de empresarios con décadas de experiencia que le ayudaron a entender aspectos que iban mucho más allá del entrenamiento: la organización, la gestión, la comunicación y la importancia de construir relaciones profesionales sólidas.

Como muchas personas que emprenden en solitario, también atravesó momentos especialmente complejos. Compaginar el crecimiento del negocio con su vida personal le obligó a asumir una enorme carga de trabajo que terminó afectando incluso a su salud.

Con el paso de los años ha aprendido que el éxito también pasa por encontrar un equilibrio y entender que la flexibilidad es tan importante como la disciplina.

La pandemia, un obstáculo convertido en oportunidad

Uno de los momentos más difíciles llegó con la pandemia, su actividad se basaba casi exclusivamente en entrenamientos presenciales e individuales, por lo que el confinamiento parecía poner en riesgo todo el trabajo construido durante años.

Sin embargo, reaccionó rápidamente. En apenas un fin de semana reorganizó completamente su forma de trabajar y trasladó la mayor parte de sus entrenamientos a sesiones online a través de videollamadas. Aquella adaptación permitió mantener alrededor del 80 % de sus clientes personales y, además, abrió una nueva línea de negocio que continúa ofreciendo actualmente mediante entrenamientos virtuales. Esta experiencia le confirmó la importancia de reinventarse cuando las circunstancias cambian y de no dejar de buscar soluciones.

Entrenar personas, no solo cuerpos

Aunque el objetivo inicial de muchos de sus clientes suele ser perder peso o mejorar su imagen física, la realidad con la que trabaja cada día es mucho más amplia. Actualmente acompaña a personas con sobrepeso, pacientes con patologías musculares o articulares, personas con ansiedad o estrés, así como clientes que simplemente buscan incorporar hábitos saludables a su rutina diaria.

Su filosofía se aleja de las soluciones rápidas. El propósito no es que alguien entrene durante unos meses y desaparezca, sino que aprenda a cuidarse de manera autónoma. Por eso dedica buena parte de su trabajo a enseñar técnica, explicar por qué se realiza cada ejercicio y proporcionar herramientas para que cada persona entienda su propio cuerpo.

Un método basado en el seguimiento personalizado

El entrenamiento presencial sigue siendo el eje principal de Susan Fitness, aunque su metodología va mucho más allá de las sesiones en el gimnasio. Y es que cada cliente recibe una planificación adaptada a sus objetivos y disponibilidad, junto con una propuesta de alimentación equilibrada basada en la dieta mediterránea y revisiones periódicas que permiten valorar la evolución mediante fotografías, mediciones corporales y seguimiento continuo.

Más que centrarse únicamente en el peso de la báscula, Susana analiza la composición corporal y la evolución de cada persona, convencida de que los cambios reales no siempre se reflejan en un número, también insiste en otros dos pilares fundamentales que, a menudo, pasan desapercibidos: el descanso y la gestión del estrés.

Actividad para todas las edades

Además de los entrenamientos individuales, desarrolla distintas actividades grupales que han ido creciendo con los años.

Desde hace casi una década dirige grupos de entrenamiento funcional en Calera y Chozas, con participantes que en muchos casos la acompañan desde los primeros años del proyecto.

Durante el verano traslada parte de su actividad a la piscina municipal, donde desarrolla entrenamientos acuáticos dirigidos principalmente a mujeres con problemas articulares, osteoporosis o limitaciones de movilidad, adaptando el ejercicio a las necesidades de cada grupo. Su prioridad siempre es la misma: que cualquier persona pueda entrenar con seguridad, independientemente de su edad o condición física.

Combatir los mitos del ejercicio y la alimentación

Después de una década acompañando a cientos de personas, Susan identifica un error que se repite constantemente: creer que se llevan hábitos saludables cuando, en realidad, pequeños detalles terminan frenando cualquier progreso. Nos cuenta como muchas personas compensan los esfuerzos de la semana con excesos durante el fin de semana o mantienen desequilibrios importantes en su alimentación sin ser conscientes de ello.

Lejos de defender dietas restrictivas, apuesta por un estilo de vida sostenible en el que también haya espacio para disfrutar de una comida con amigos o una celebración, siempre que exista una base sólida de buenos hábitos. Para ella, el éxito no consiste en prohibir, sino en enseñar a encontrar el equilibrio.

La cercanía como sello personal

Ahora que las redes sociales suelen mostrar únicamente resultados espectaculares, Susan Fitness ha optado por un enfoque diferente. Su comunicación combina contenido sobre entrenamiento con momentos cotidianos de su vida personal, buscando que quienes llegan a ella se sientan acompañados desde el primer día.

Esa cercanía ha convertido a muchos clientes en amistades y ha hecho que gran parte de su crecimiento llegue gracias al boca a boca, la mejor carta de presentación para un proyecto que cumple diez años demostrando que entrenar no consiste únicamente en levantar peso, sino en mejorar la calidad de vida de las personas.

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