Capturar momentos, retratar el día a día e inmortalizar instantes es clave para conocer nuestro pasado y disfrutar de nuestro presente. La fotografía es ese arte capaz de conseguirlo y quienes se ponen detrás de la cámara, los encargados de hacer esa magia que envuelve cada obra capaz de emocionar y conquistar a quien la observa.
En Taboracrom llevan cerca de treinta años trabajando y siendo punto de encuentro de los amantes de esta disciplina. La Asociación de Fotógrafos de Talavera nació en 1996 y a día de hoy es todo un referente en el panorama fotográfico y cultural de la región. Hemos hablado con Javier Moreno, más conocido como «Piri», presidente de Taboracrom para conocer un poco más sobre esta iniciativa y descubrir las metas que se plantean para el futuro. ¿Nos acompañas?

Un nacimiento ligado a la Escuela de Arte
Taboracrom nació en el entorno de la Escuela de Arte de Talavera, la fotografía era una más de las disciplinas del programa formativo de la escuela. Pero tanto profesores como alumnos detectaron la necesidad de crear algo más estructurado alrededor de este arte y así fue fundada Taboracrom en 1996.
La primera gran actividad de la asociación tuvo lugar en 1997 y fue un certamen de fotografía que, al año siguiente, ya se convirtió en un evento de alcance nacional. Desde entonces, la organización ha continuado creciendo y diversificándose, abarcando no solo el ámbito fotográfico, sino también la organización de eventos benéficos y actividades solidarias.
Un espacio abierto a todos los niveles
Uno de los valores fundamentales de Taboracrom es su inclusividad, actualmente; la asociación cuenta con 67 socios, que van desde aficionados que apenas empiezan a explorar el mundo de la fotografía, hasta profesionales de renombre. Este ambiente diverso permite que cualquier persona interesada en la fotografía pueda encontrar su espacio dentro de la asociación, sin importar su nivel de experiencia.

Maratones y certámenes que ya son una tradición
Entre los eventos más emblemáticos de Taboracrom está el Maratón Fotográfico, que además de ser una actividad lúdica, tiene un importante componente solidario. Y es que cada año recolectan material para organizaciones como Asociación Aurelio de León o Cruz Roja. De esta forma, aportan su granito de arena a la sociedad a través de su pasión por la fotografía.
El Certamen Nacional, por otro lado, permite que Talavera se proyecte más allá de sus fronteras. Según nos cuenta Javier, “recibimos participación de todo el país e incluso de otros lugares como Brasil o Argentina. Aunque la normativa exige que el ganador asista a la entrega de premios, lo que limita un poco la participación internacional, seguimos teniendo una gran acogida». Sin duda una gran iniciativa que coloca a nuestra ciudad en el mapa imprimiéndole una gran importancia en el mundo del arte y la fotografía.
La fotografía como arte
La fotografía es mucho más que capturar momentos, es crear arte a través del objetivo. Para el presidente de Taboracrom; una buena fotografía debe combinar técnica y emoción. No basta con que esté bien compuesta, enfocada y expuesta correctamente; también tiene que transmitir algo. Y es que una gran fotografía es aquella que consigue impactar al espectador y evocar sentimientos.

Un legado cultural en Talavera
Más allá de sus propios eventos, Taboracrom trabaja de manera constante por contribuir de manera significativa al enriquecimiento cultural de Talavera. Algo que consiguen con la puesta en marcha de exposiciones de renombre en espacios tan emblemáticos de nuestra ciudad como El Salvador o El Centro Cultural Rafael Morales
Además, y como no podía ser de otra manera, la asociación también se involucra en la formación de nuevos talentos a través de sus jornadas fotográficas, donde tanto principiantes como expertos pueden aprender de reconocidos profesionales del sector.
Una cámara al alcance de todos
Lejos de lo que pudiéramos pensar en un primer momento, los profesionales que forman parte de Taboracrom perciben el hecho de que ahora gracias a los dispositivos móviles todos podamos tener una cámara de fotos en nuestras manos, como algo muy positivo.
Javier nos asegura que “antes, para hacer fotos de calidad, necesitabas equipos costosos y conocimientos técnicos. Ahora, cualquier persona puede empezar con un móvil y descubrir su pasión por la imagen». Una pasión en la que muchos se inician a través de su móvil, pero de la que después buscan aprender más sobre composición, técnica y manejo de cámaras profesionales en asociaciones como Taboracrom, haciendo que el grupo de amantes de la fotografía siga creciendo cada día.

Una mirada hacia el futuro
Uno de los grandes proyectos de Taboracrom es la creación de un Centro de la Imagen de Talavera y su Comarca. Su intención es digitalizar archivos fotográficos antiguos y negativos para crear un archivo histórico accesible para investigadores y ciudadanos.
Un ejemplo destacado de esta labor es la digitalización de un archivo que incluyó más de 50.000 negativos escaneados profesionalmente y que ha permitido preservar para siempre grandes momentos de la historia de la ciudad. Este trabajo, realizado de manera altruista por Taboracrom en colaboración con el Colectivo Arrabal, fue presentado en el Centro de Estudios de Castilla-La Mancha (UCLM) en el X Encuentro de Historia de la Fotografía 2024; todo gracias a la cesión generosa y altruista de la familia Rodríguez y la colaboración y financiación del Organismo Autónomo Local de Cultura (OAL), sin duda un gran impulso para Taboracrom.
Otro de los grandes objetivos de la asociación es contar con una sede, un espacio donde almacenar y exhibir este patrimonio, organizar talleres y actividades, y crear un laboratorio de revelado analógico. Una petición que ya está en conocimiento de las autoridades y que permitiría a Taboracrom continuar con su labor de preservación y difusión cultural.

Con los brazos abiertos
Formar parte de Taboracrom es muy sencillo. Aquellos que deseen asociarse solo tienen que ponerse en contactado con ellos a través de internet o participar en los diferentes talleres que organizan, que están también abiertos a no asociados, y desde ahí ponerse en contacto con la asociación para convertirse en miembros de la misma.
El precio de la cuota que se paga de forma anual para ser miembro de Taboracrom es absolutamente simbólico y queda amortizado desde el primer día gracias a la gran cantidad de actividades, talleres y exposiciones que se organizan desde Taboracrom y a las que los socios pueden acceder con descuentos y ventajas exclusivas.
Con una lista de asociados en constante crecimiento y proyectos ambiciosos en marcha, Taboracrom sigue consolidándose como un referente en la fotografía en Talavera. Su compromiso con la difusión del arte fotográfico y la preservación de la memoria visual de la región los convierte en un pilar fundamental del panorama cultural local. Y es que, con casi 30 años de historia, la asociación sigue evolucionando, pero manteniendo su esencia: ser un punto de encuentro para los amantes de la fotografía, donde la pasión y el aprendizaje se combinan para crear arte y comunidad.