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Ángel Nicolás García: Presidente de la Confederación de Empresarios de Castilla La Mancha y de FEDETO

Presidente de la Confederación de Empresarios de Castilla La Mancha y de FEDETO

Ángel Nicolás García: Presidente de la Confederación de Empresarios de Castilla La Mancha y de FEDETO

Presidente de la Confederación de Empresarios de Castilla la Mancha y de Fedeto

Desde hace 20 meses, Ángel Nicolás García, está al frente de la Mutua Castellano Manchega. Solimat, es una entidad con solera en Castilla la Mancha en donde nació hace 85 años.  Como entidad colaboradora de la Seguridad Social, gestiona las contingencias derivadas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales y hace frente a las prestaciones económicas que se derivan de la incapacidad laboral por enfermedad común.  El presidente de la Confederación de Empresarios de Castilla la Mancha (Cecam) y de Fedeto, Ángel Nicolás, dirige desde hace 20 meses esta sociedad, única mutua de accidente de trabajo con sede en nuestra comunidad. Nos hace un balance de la Mutua Solimat y muestra su preocupación por el alto índice de absentismo laboral existente en las empresas de Castilla la Mancha.

¿Qué es realmente una Mutua como Solimat?

Es una mutua de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales colaboradora con la Seguridad Social.

En España han llegado a existir más de 270 mutuas de AT y EP. Actualmente quedan 20, Solimat es una de ellas.

¿Qué servicios se ofrecen a las empresas adscritas a esta mutua?

Los servicios que ofrecemos las Mutuas de AT y EP son los que nos tiene encomendados la Seguridad Social, que básicamente son:

  • La asistencia sanitaria, incluida la rehabilitación, en los casos de enfermedad profesional y de accidentes de trabajo.
  • Prestación económica en las situaciones de incapacidad temporal.
  • Prestación de riesgo durante el embarazo y riesgo durante la lactancia natural.
  • Prestaciones de muerte y supervivencia derivadas de un accidente de trabajo o enfermedad profesional.
  • Prestaciones por cuidado de menores.
  • Prestaciones por cese de actividad.

Solimat es una de las empresas que puede decir que lleva más de 80 años presente en nuestras vidas.  ¿Cuáles son sus rasgos diferenciales?

Las Mutuas no pueden competir entre ellas, lo que sí es inevitable es la diferencia que puede existir en la forma de hacer las mismas cosas. El hecho diferenciador en nuestro caso se puede encontrar en la cercanía y en el hecho de ser de la tierra, lo que aporta un conocimiento cercano de las necesidades de nuestras empresas y organismos públicos que facilita servicio de calidad centrado en nuestros mutualistas, a los que prácticamente conocemos a todos.

¿Ángel, como ha visto en estos meses evolucionar Solimat? 

La evolución de Solimat ha sido siempre provocada por ofrecer un mejor servicio a nuestra población protegida, es el motor de nuestra innovación. Realizamos encuestas de satisfacción entre nuestros usuarios y tenemos canales de comunicación con las empresas y organismos a cuyos trabajadores protegemos y esto nos da una visión real de sus necesidades y por tanto las podemos atender mejor. La evolución de Solimat en este sentido ha sido y está siendo muy positiva.

¿Qué herramientas utilizan para medir las bajas, tras un alza significativa de éstas, en lo que llevamos de año?

En nuestro caso concreto hemos desarrollado algunas herramientas informáticas que nos permiten medir, en tiempo real, la situación de nuestra población protegida y saber inmediatamente en qué situación se encuentran en cuanto a siniestralidad, número de bajas tanto por accidente de trabajo como por contingencias comunes o por enfermedades profesionales, etc. Medimos la incidencia, el número de procesos abiertos, la duración de éstos, la tipología etc. En concreto en Solimat utilizamos más de trescientos indicadores que nos permiten incluso anticiparnos a los problemas.

¿Tienen nuestras empresas un ambiente de salud laboral positivo?

En general sí, pero podemos y debemos mejorar.

¿En qué caracteriza su política de prevención?

Solimat, como cualquier empresa, tiene que preocuparse y ocuparse de la salud y la seguridad de sus empleados y por supuesto tiene desarrollado e implantado un buen sistema de prevención de accidentes y enfermedades profesionales, que van desde la utilización de los equipos adecuados incluso para la edad del usuario, hasta evitar que los empleados de más edad conduzcan por la noche, etc. Pero como Mutua de AT nos preocupa que en las empresas y organismos públicos a cuyos trabajadores protegemos, se implanten los debidos planes de prevención que han de surgir de una esmerada y exhaustiva evaluación de todos los riesgos posibles. En esto basamos nuestra política de prevención: en la evaluación de riesgos, contemplando uno a uno cada puesto de trabajo, elaborando también un profesiograma individualizado, que nos dice y detecta cada posible riesgo en cada uno de los puestos de trabajo de cada trabajador. La prevención, lo decimos siempre no es un gasto, es una inversión productiva.

¿Ha cambiado mucho el papel de las mutuas en los últimos años?

Lo cierto es que sí, sobre todo en regulación por parte de quien nos supervisa y de quien dependemos. Estamos sometidos a la continua supervisión, mediante auditorías anuales, por la Intervención General de la Seguridad Social y el resultado de este informe lo supervisa también el Tribunal de Cuentas. Esta regulación tan profusa de los últimos años nos ha obligado a todas las mutuas a una adaptación de nuestros sistemas y métodos de trabajo que ha requerido un esfuerzo muy importante por parte de todos. 

¿El 2017 ha sido un año bueno en lo económico?

Para nosotros sí, en general creo que también. Pero si nos centramos en la actividad de las Mutuas de AT y EP, he de añadir que la contingencia común se ha disparado y ésta es una prestación que las mutuas no gestionamos, solo la pagamos, es decir que no tenemos ningún control ni capacidad para reducir las bajas que se producen y que no son derivadas del trabajo.

¿Qué pueden hacer las mutuas para contribuir el mejor control del absentismo laboral?

Como decía anteriormente, si las mutuas pudiéramos gestionar la prestación de las contingencias comunes podríamos reducir los índices de absentismo injustificado. Digo lo de injustificado, porque no todo el absentismo tiene que ser fraudulento, el problema está en aquellos que simulan una enfermedad o un malestar para seguir cobrando y no acudir al puesto de trabajo.  En nuestra cultura está arraigado eso que todos hemos oído en más de una ocasión: “voy al médico a por la baja” y esto no ha de ser así, vas al médico porque te encuentras mal, pero a lo mejor esa dolencia no impide que puedas trabajar.

¿Se puede ayudar al trabajador y recortar al absentismo a la vez?

Por supuesto que sí, no es incompatible en absoluto. No se acaba de entender muy bien el papel de las mutuas de accidentes y quizás sea culpa nuestra por no saberlo explicar, pero lo cierto es que nuestro papel básicamente está en recuperar “laboralmente” al trabajador, es decir, que se pueda reincorporar cuanto antes y con seguridad a su puesto de trabajo, el resto corresponde a los servicios públicos de salud.

Sin embargo, existe polémica sobre la actuación de las mutuas a la hora de dar las altas médicas

Sí, por lo que decía antes, porque se ha de entender que un trabajador está atendido por la mutua y entendemos que quiere volver a su puesto de trabajo cuanto antes, lo que ocurre es que no siempre es así. El trabajador puede mostrar su disconformidad poniendo una reclamación (si no está de acuerdo con el alta que el médico de la mutua le ha dado) en el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) o directamente en la página que el Ministerio de Trabajo tiene habilitada para estos casos. Más del 88% de las reclamaciones por no estar de acuerdo con el alta del médico de la mutua que se tramitan ante el INSS dan la razón a la mutua, lo que quiere decir que tan mal no lo estamos haciendo.

Hay suspicacias, incluso entre los médicos del sistema público de salud, y se dice que las mutuas quieren solo recortar las bajas…

Las hay y todo parte del poco conocimiento que hay de las mutuas. Para nuestros médicos una persona está “curada laboralmente” cuando puede incorporarse a su puesto de trabajo, porque la dolencia que padece, aunque persista, no le impide desarrollar su trabajo, pero para el médico del sistema público de salud, esa persona sigue padeciendo una dolencia, aquí está la principal causa de conflicto, si es que se puede llamar así. En las mutuas se tiene muy en cuenta el trabajo que desarrolla el paciente.

¿Han mejorado los mecanismos en el sistema administrativo para las bajas y altas con plazos determinados en función de patologías?

Hace tiempo el Instituto Nacional de la Seguridad Social desarrolló una aplicación que permite calcular la duración estimada de las bajas en función de varios parámetros configurables (dolencia en base a un amplio catálogo, puesto de trabajo, edad, sexo, etc.)

Si comparamos esta duración estimada con la que realmente se está produciendo vemos una notable diferencia al alza en cuanto a la duración del proceso de baja. Creo que el sistema está bien y nos da herramientas para su cálculo, pero lo que realmente sirve es el criterio del médico ante su paciente y que en las mutuas respetamos siempre, digo esto por esas acusaciones reincidentes de algunos sectores que dicen que los empresarios dan las altas. Y esto es rigurosamente falso, las altas o las bajas solo la dan nuestros médicos y en estas decisiones nunca intervienen los empresarios que forman parte de los órganos de gobierno de las mutuas.

¿Hacia dónde va el futuro de Solimat?

Aspiramos a ser la mutua de referencia en Castilla la Mancha, nuestra tierra. Y lo queremos hacer de una manera leal con el resto de las mutuas que operan aquí y que insisto, no competimos, sino que colaboramos.

Estamos inmersos en la implantación de un sistema de gestión de la Compliance para empezar el próximo ejercicio con la auditoría para certificarnos en la Norma.

Seguimos trabajando en nuestro sistema de mejora continua basado en la EFQM y que actualmente tenemos acreditado los 450+ y queremos llegar a los 500+.

Continuaremos trabajando nuestro Plan de Conciliación Profesional y personal que tan buenos frutos nos ha dado (somos la 4ª empresa española acreditada por la consultora internacional BEST PLACE TO WORK- Mejores lugares para trabajar- donde más a gusto se trabaja y la primera en obtenerlo en CLM). Entendemos que un trabajador contento es más productivo.

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