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El mundo (no tan) al revés

El mundo (no tan) al revés

El mundo (no tan) al revés

Entre 1351 y 1353 Boccacio escribió una de las obras en prosa más conocidas de la literatura universal, El Decamerón. Se trata de una colección de cuentos que, entre lo erótico y lo trágico, busca explicar y reflexionar sobre los temas más antiguos del hombre, el amor, la inteligencia humana… En fin, como siempre, ya me dirán ustedes, qué tiene esto que ver con la obra de empresas que les recomiendo esta vez. Si me permiten, se lo explico en un minuto.

La paradoja de James C. Hunter, editada en Paperback allá por los años 90, empieza a ser otra reliquia entre las obras dedicadas al “coaching empresarial”, esas obras que intentan hacernos entender cómo afrontar mejor los retos del mundo comercial al que nos enfrentamos cada día y, al estilo de El Decamerón, el autor hace que unos cuantos personajes, líderes de sus respectivas empresas o secciones y con personal a su cargo, en un momento de crisis personal, laboral y familiar, nos relaten sus desventuras y su forma de comprender el mundo y cómo han llegado a esa situación de desamparo en busca de una solución, encerrados en una institución religiosa, como los personajes en el Decameron. (Aunque estos últimos huían de la peste, hagan ustedes las relaciones que consideren oportunas).

   Sucede que a veces, como dice la canción de Ismael Serrano, detrás de un formato que podría estar sacado de los guiones televisivos para las películas que ponen en Antena 3 a la hora de la siesta, aparecen reflexiones interesantes en las que quizá no nos hayamos parado a pensar. El texto que presenta Hunter, en el que pretende definir con claridad las características de un buen líder, no parte de teorías económicas, psicológicas, históricas, sino que con la estructura de una novela en la que él es el protagonista y con la ayuda de  un “profesor” como lo llaman los personajes del relato (pues así subtitula Hunter su obra), revisan los conceptos clásicos de mando y tratan de llegar a un acuerdo sobre las virtudes que poseían  aquellas personas que a lo largo de la historia y de la propia vida de los personajes han sido considerados “buenos líderes”. En la obra el liderazgo se define como “El arte de influir sobre la gente para que trabaje con entusiasmo en pro del bien común” y lo contrapone a la definición de “poder”, es decir, a “la capacidad de forzar o coaccionar a alguien, para que éste, aunque preferiría no hacerla, haga tu voluntad debido a tu posición o tu fuerza”

   La tesis de James C. Hunter es que hemos estado atendiendo mal al concepto de liderazgo, intentando que las “órdenes” de los que se consideran líderes se cumplan en forma de pirámide, es decir, desde la cúspide, que es donde tradicionalmente se alojan los que toman las decisiones. Según su punto de vista, debería ser justo a la inversa (de ahí el título de la obra) y los líderes deberían colocarse como “servidores” o “facilitadores” para conseguir resultados óptimos en la empresa. La obra va más allá y pretende cambiar el concepto de mando en la sociedad, haciendo alusión no solo a empresarios, jefes o como ahora modernamente los conocemos “CEO”, sino a profesores, médicos, enfermeras, entrenadores, etc.

   La obra de James C. Hunter ha sido un estupendo consejo del profesor Santiago Gutiérrez de la Facultad de Ciencias Sociales de Talavera de la Reina que recomienda esta lectura a sus alumnos de ADE y que el propio autor puso a disposición de muchos estudiantes de esta disciplina gratuitamente.

   Abogado y consultor americano, James C. Hunter es conocido por su labor de coaching y formación acerca del liderazgo y organización en el mundo empresarial. 

A lo largo de su carrera, Hunter ha trabajado para diversas multinacionales como Nestlé o American Express.

Autor: Raquel Torres Lumbreras. IES Gabriel Alonso de Herrera.

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